Brad Ausmus preocupado por la lesión de Cabrera

 Las molestias en la espalda que han plagado la temporada de Miguel Cabrera y que lo obligaron a salir del juego del lunes en Colorado podrían convertirse en un problema crónico, consideró el manager de los Tigres de Detroit, Brad Ausmus.

«Ciertamente no están ayudando su juego», dijo Ausmus de los dolores de Cabrera. «Para ser francos, yo creo que esto es algo con lo que probablemente tendrá que lidiar el resto de su carrera, los problemas ocasionales en su espalda. Yo sufrí lo mismo durante mis últimas 10 temporadas».

Cabrera, que tampoco jugó el martes, reconoció que las molestias han sido recurrentes. Esta temporada va camino a terminar por debajo de .300 por primera vez desde el 2008, cuando bateó .292 con 37 jonrones y 127 empujadas. Este liga para .253, 64 puntos por debajo de su promedio vitalicio.

«Empezó en el Clásico Mundial y ha reaparecido (el dolor) varias veces», dijo Ausmus. «Yo sé que en el Clásico la espalda fue un problema, que salió de un juego y no jugó más, algo así. Si es algo que terminó afectando el resto de su temporada, yo supondría que sí».

Cabrera lidió con problemas en la espalda en el 2016, de acuerdo con Ausmus, aunque nada como lo que ha tenido que enfrentar esta campaña.

Cuando Cabrera salió del juego del lunes, Ausmus consideró la posibilidad de darle un descanso extra pidiéndole a Cabrera que aceptase la suspensión de siete juegos -actualmente está bajo apelación- por su rol en la pelea entre los Tigres y los Yankees, pero luego decidió que no insistir.

«En estos momentos no creo que hagamos eso», dijo el piloto.

Tras la serie ante los Rockies, los Tigres no tendrán más juegos contra equipos de la Liga Nacional, por lo que ser bateador designado podría ser una opción para Cabrera. Además, los rosters se expanden el viernes y con ellos se abren las posibilidades de Detroit para buscar soluciones.

«Miguel me dijo que no lo molesta haciendo swing, sino más bien cuando está parado defendiendo», añadió Ausmus.

El piloto acotó el martes que no esperaban que Cabrera jugase el miércoles en Colorado, pero que todo podía cambiar si el venezolano le decía que estaba bien.