John Collins, feliz por poder terminar lo construido en Atlanta

John Collins vivió la pasada temporada con las maletas hechas. Antes de empezar el curso se le colocó como carne de traspaso, una condición que no cambió a lo largo de semanas y meses hasta que se superó la fecha límite de traspasos. La cuestión es que ahí tampoco llegó la calma; más bien comenzó la cuenta atrás para que expirase su contrato y pudiese firmar con otro equipo… Al final, porque así lo han querido jugador y Hawks, siguen juntos.

 

Hace ya casi dos meses que Collins unió su futuro a largo plazo con la franquicia de Georgia a razón de cinco años y 125 millones de dólares. Es un gran contrato, uno que colma sus expectativas y que a su vez le da estabilidad. Collins tiene claro que también conlleva una mayor responsabilidad, pero está listo para asumir el reto de terminar el trabajo iniciado en 2017.

 

«No tengo que pensar en la posibilidad de ser traspasado. No tengo que pensar en perder lo que construí aquí, ni tampoco en tener qua hacer una mudanza… Sé que voy a estar aquí y puedo seguir construyendo. Estoy feliz de poder terminar, o tratar de terminar, lo que comencé», comenta a Sarah K. Spencer de The Atlanta Journal-Constitution.

 

Aunque no lleve ni un lustro en plantilla, Collins es el más veterano en el roster que maneja Nate McMillan. Los Hawks han montado su actual equipo en los dos/tres últimos años, por lo que es sin duda un conjunto que aún tiene mucho margen de crecimiento. La pasada campaña fueron capaces de llegar a las finales de la Conferencia Este contra todo pronóstico. De cara a la 2021-22 tienen el reto de evitar que tal logro se convierta en anécdota.